Rosa Escribano del periódico Primera Hora en su nota de agosto de 2006: Meditar para serenar la mente,  entrevistó al escritor, psicólogo y conferencista internacional Roberto Tirigall para preguntarle acerca de como trabaja nuestra mente parlanchina y de que manera es posible tranquilizarla.  Roberto Tirigall responde que través de la Psicomeditación se propone calmar la mente parlanchina y obtener una armonía mente y cuerpo.
En su libro Psicomeditación, 10 técnicas para armonizar mente y cuerpo, nos explica que todos tenemos una mente parlanchina que se comporta como un mono loco y que le gusta estar saltando de rama en rama. Es fundamental aprender por medio de las técnicas de Psicomeditación a serenar nuestra mente parlanchina. También nos habla de como nos generamos sufrimientos innecesarios y señala la diferencia entre el dolor, sufrimiento real y el generado por la propia persona. Por ejemplo, si nos golpeamos la mano seguramente vamos a tener un dolor físico y tendremos que recurrir a tomar algún calmante. En cambio el sufrimiento real es aquél que se puede producir por la muerte de un ser querido, donde seguramente va a ser necesario un tiempo para elaborar y asimilar lo sucedido. Pero el sufrimiento innecesario es producido por esa mente parlanchina que está atada a ese pasado que ya no está o anticipa un futuro sombrío que todavía no vino.
Beneficios que derivan de la práctica de la Psicomeditación:

•  Puesto que permite lograr un grado de relajación, ayuda a disminuir el estrés, la depresión, las obsesiones y los miedos irracionales.

•  A nivel físico, influye en la mejoría de varias enfermedades sicosomáticas, entre ellas, hipertensión arterial, asma bronquial y enfermedades de la piel.

•  Influye en mejorar nuestra relación con las personas que nos rodean.

•  Contribuye a erradicar hábitos nocivos (alcoholismo, obesidad, consumo de drogas, etc.).

•  Al inducir a un estado de relajación, ayuda a combatir el insomnio.

En su libro, Roberto Tirigall incluye 10 técnicas de meditación. Entre ellas, se incluyen la "Meditación del testigo perceptual u observador" y la "Meditación del silencio interior". Ambas tienen como objetivo calmar lo que el autor denomina la mente parlanchina o "el mono loco".
Meditación del testigo perceptual u observador: practicando la "Observación de la mente"