Roberto Tirigall se graduó como Psicólogo en el año 1991 e hizo su experiencia Clínica en el Hospital Braulio Moyano y José T. Borda, en Argentina, desde 1994 hasta 1999. A partir del 1996 se dedicó a la enseñanza en la Universidad de Buenos Aires, en la cátedra de Salud Mental y en la Universidad Abierta Interamericana, en la cátedra de Psicología, donde permaneció como profesor hasta el año 2001. Obtuvo su capacitación en Hipnosis Clínica y con posterioridad en las Técnicas de Meditación. La búsqueda de la integración de pensamiento occidental y oriental lo hizo desembocar en lo que hoy denomina PSICOMEDITACION. Actualmente vive en San Juan de Puerto Rico, y dirige talleres, seminarios y conferencias.
Como todos sabemos, en el mes de febrero se festeja EL DIA DE LOS ENAMORADOS O SAN VALENTIN. Es por ese motivo que queremos compartir algunas sugerencias, para poder conseguir que todos los días sean San Valentin.
NOTA PUBLICADA POR EL DIARIO PRIMERA HORA EN FEBRERO DE 2006
1) Poder escuchar lo que le gusta a nuestra pareja
Muchas veces estamos creídos que escuchamos al otro, pero a decir verdad, sólo escuchamos nuestras propias ideas. Esto dificulta enormemente el diálogo, llevándonos a no poder entender lo que nos quieren decir.
Es muy necesario escuchar lo que nuestra pareja nos dice, dejando momentáneamente de lado nuestras propias ideas. Una condición fundamental es la de no hacer interrupciones, permitiendo que pueda expresarse en su totalidad.
Todo esto nos va a servir, para darnos cuenta de aquello que le gusta a nuestra pareja. Esto es un buen principio, porque cuando hacemos lo que nos gusta, nos sentimos plenos y satisfechos. Una persona más plena y satisfecha consigo misma, puede dar a su pareja mucho más de si misma. Por lo tanto se produce una retroalimentación, en donde hacemos lo que nos gusta y ofrecemos lo mejor de nosotros, generando en nuestra pareja la misma actitud.
2) Expresar honestamente lo que sentimos y pensamos
En psicología llamamos asertividad, a la capacidad de poder decir de buena manera aquello que pensamos y sentimos.
La comunicación en la pareja tiene que tener como cimiento, la capacidad de expresar nuestros verdaderos sentimientos y pensamientos.
En la medida que podamos manifestar lo que nos pasa sin tapujos, los malos entendidos se irán disolviendo.
Es obvio que comunicar nuestro sentir, tiene que ir acompañado del respeto hacia el otro. Si consideramos que al expresar algún sentimiento podemos lastimar a nuestra pareja, es necesario buscar otra forma de expresión o estrategia para decirlo. A veces es preferible no decir nada, antes de expresar lo que sentimos de una manera incorrecta, esperando el momento oportuno para comunicarlo mejor.
3) Preguntar qué nos quiere decir, evita los malos entendidos
Muchas veces pueden ser asertivos o decirnos claramente lo que sienten o piensan, pero lo que entendemos no es lo que nos quieren decir. Es fundamental preguntar ¿qué me quieres decir? o ¿cuál es tu intención?
Es muy posible que recibamos otra forma de explicación o comunicación, para que podamos entender.
No demos por entendido los que nos quieren decir, dado que nos puede conducir a generar algún conflicto innecesario.
4) Mantener viva la pasión
Para que el fuego de la pasión siga ardiendo, es fundamental echarle más leña.
Muchas veces las parejas se olvidan de alimentar el fuego y cuando toman conciencia, el fuego está apagado.
El estímulo y la motivación son dos ingredientes importantes en la pasión. El estímulo está relacionado con nuestros sentidos, por ejemplo ver algo que nos gusta, los olores agradables, la buena música, el placer del contacto, etc. Todo esto nos genera una importante estimulación. En cambio la motivación es interna, viene de nuestro interior y está relacionada con lo que pensamos, imaginamos, sentimos, etc.
La pasión se mantiene cuando estimulamos nuestros sentidos y motivamos la mente.
5) Aprender a ponerse en el lugar del otro (empatía)
Algunos suelen decir la frase “no quisiera estar en tus zapatos”, se refieren a no estar en el lugar de la otra persona. Pero para comprender lo que le sucede a nuestra pareja, sería bueno ponernos con nuestra imaginación o pensamiento en el lugar del otro por un ratito y estar atentos a todo lo que nos viene a la cabeza ( pensamientos, sentimientos, sensaciones, etc). Si realmente nos ponemos en el lugar del otro, aunque sea brevemente, puede que ampliemos nuestra forma de pensar y por ende nuestro entendimiento.
6) No asfixiar al otro (juntos pero no revueltos)
Tanto la mano derecha como la izquierda nos son de gran utilidad, inclusive una puede acariciar a la otra, pero si entrelazamos los dedos de ambas manos y las unimos con fuerza se convierten en una sola. El problema es que, si cualquiera de las manos quiere hacer algún movimiento, arrastra forzosamente a la otra, perdiendo su propia libertad. Por eso hay un dicho que dice “juntos pero no revueltos”. Este nos da a entender lo necesario de la libertad individual.
Al tener cada persona su espacio individual, le da a la pareja la posibilidad de estar juntos libremente y sin asfixiarse el uno al otro.
7) Ser más creativos
Si repetimos lo mismo, obtendremos lo mismo, pero si no lo hacemos, obtendremos algo diferente.
Repetir lo mismo en la pareja nos lleva a la rutina y el aburrimiento, pero al abrirnos a lo nuevo, muchas veces nos da como una sensación de temor.
A la mente le encanta ser rutinaria, dado que de esa manera puede tener más eficiencia y control. Por eso es fundamental comenzar a hacer cosas nuevas, aunque no seamos muy eficientes y no tengamos el control.
Quedarnos anclados en el mismo puerto, puede que nos de cierta seguridad, pero estamos siempre en lo mismo. Salir del puerto rumbo a otros sitios, nos puede producir temor a aquello que desconocemos, pero nos hace más creativos.
8) Meditar en pareja
Meditar significa acallar o tranquilizar nuestra mente, generando un estado de bienestar interior. Hacer meditación individual es muy bueno, pero hacerlo en pareja es excelente, dado que la conexión es mucho más profunda.
Es importante que en la meditación, la pareja unan sus manos y profundicen en su interior, a través del silencio. Esto les va a generar una paz interna y una gran conexión espiritual. No sólo es muy importante la unión de los cuerpos, sino también la de las almas.
9) La capacidad de ser un complemento y no un opuesto
Generalmente los opuestos están en permanente conflicto, pero los complementos son los que permiten la tan necesaria integración.
Cuando la pareja se complementa mutuamente, crece y se desarrolla. Cada uno de los integrantes puede evolucionar sin tener obstrucciones por parte del otro, al contrario se desarrolla con más plenitud.
10) Estimular e incrementar los deseos sexuales
La relación sexual en la pareja representa una unión no sólo de cuerpos, sino también de sentimientos y emociones.
En la medida que descubramos los mapas eróticos o zonas de placer de nuestra pareja, aprenderemos a transitarlo, generando más placer e incrementando los deseos sexuales.
Comunicar a nuestra pareja que nos gusta sexualmente es fundamental, también hay que ayudar a que recorra las zonas de nuestro cuerpo que más nos excitan.
Este artículo escrito por Roberto Tirigall fue publicado por Primera Hora en febrero de 2006.